¿Cuánto te deja de verdad cada plato?
Restaurantes. El food cost con las mermas, el empaque, la comisión del delivery y el impuesto descontados.
Ver ADMOS RESTSi llevas tu dinero, el de tu empresa y el que le guardas a alguien en las mismas cuentas, el saldo del banco no responde esa pregunta. ADMOS ONE separa los libros sin separar las cuentas: cada movimiento sabe de quién es, y el total de las cuentas siempre cuadra con la suma de todos los libros.
Las cifras son de una demostración: una persona y un estudio inventados. La estructura es la real: el sistema lleva las cuentas de su autor todos los días.
Quien es dueño del dinero no es la cuenta: es cada movimiento. Por eso hay dos preguntas que nunca se mezclan: cuánto hay en el banco, que suma todo y está bien, y cuánto de eso es mío, que nunca cruza libros.
En qué cuenta está la parte de cada uno da igual, y el sistema no lo pregunta.
Esa es la diferencia con una hoja de cálculo. El sistema dice cuánto debería haber en la cuenta; tú miras el banco y escribes cuánto hay.
Si no coincide, la diferencia se explica paso a paso (fue un gasto, fue un ingreso, me devolvieron, era de la custodia de alguien, pasó a otra cuenta) hasta que cuadra. Lo que no cuadra hoy, mañana ya nadie se acuerda de qué era.
Cuenta por cuenta: lo que dice el sistema, un hueco para lo que dice el banco, y la diferencia. Las cuentas en efectivo traen su contador de billetes, porque nadie suma de cabeza lo que hay en la gaveta.
Cada explicación es un movimiento de verdad con su categoría, no un «ajuste» que tapa el hueco y lo repite el mes que viene.
Lo que salió o te deben y todavía no se sabe qué fue, y lo que le guardas a cada quien.
El tránsito envejece: a los 30, 60 y 90 días el aviso sube de tono, porque una partida sin resolver deja de ser un pendiente y pasa a ser una pérdida.
La cifra grande de cada libro es lo libre en caja. Las tarjetas, las cuotas y el anuncio ya pagado en la plataforma van aparte, en su fila.
Ese dinero ya se gastó el día que se registró, y volver a restarlo al pagarlo lo contaría dos veces. Sumarlo al disponible es la forma más común de creerse más rico de lo que se es.
La cuenta en bolívares se cuadra contra bolívares; el equivalente en dólares es una valuación de hoy, no un movimiento.
Lo que pasó en septiembre sigue valiendo lo de septiembre, con su tasa congelada, aunque hoy el dólar esté en otro sitio.
Gratis, sin registro y sin guardar nada
En el teléfono y sin cuenta: los cálculos se hacen en tu equipo y no se guarda nada.
El BCV en dólares y en euros y el USDT, al día solos. Escribe la referencia, mira cuánto es en bolívares y manda el cobro con tus datos de pago móvil y tu QR. Se instala en el teléfono como una app.
Abrir las tasasEl más maduro de los cuatro
Lleva las cuentas de su autor todos los días, con dinero real, y tiene 127 pruebas automáticas y nueve recorridos de humo contra la API. Lo que falta no es el sistema: es convertirlo en algo que cualquiera pueda abrir y empezar a usar sin que se lo configuren por dentro. En eso estamos.
Los otros sistemas
Restaurantes. El food cost con las mermas, el empaque, la comisión del delivery y el impuesto descontados.
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Cualquier rubro. Lo que debería haber en cada caja contra lo que hay, en bolívares y en divisas.
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Canchas y gimnasios. El alumno registra su pago desde el teléfono y ustedes solo validan.
Ver ADMOS CLUB¿Lo tuyo no es ninguno de estos? Lo construimos a la medida.