¿Cuadró la caja de hoy?
Cualquier rubro. Lo que debería haber en cada caja contra lo que hay, en bolívares y en divisas.
Ver ADMOS CAJAEl food cost que calcula casi todo el mundo deja cosas fuera: la merma de lo que se pela, el empaque del delivery, la comisión que se lleva la app y la tasa a la que pagas. ADMOS REST las mete todas adentro de la cuenta. El precio lo pones tú; el sistema te dice las consecuencias.
Las pantallas son de «Restaurante La Cuadra», el restaurante de demostración que viene con el sistema: 23 platos, 54 insumos y 35 días de operación vendidos por caja. Datos inventados, cuentas de verdad.
Son cuatro, y cada una se come el margen por su lado.
Si el precio de la carta ya lo lleva dentro, no es tuyo: 6,00 con 16 % incluido dejan 5,17. Calcular sobre los 6,00 infla el margen de todos los platos a la vez.
Una app de delivery se lleva entre 20 y 30 %. Un plato que deja 66 % en la mesa puede dejar 3 % por la app, y el food cost no lo dice.
Con sus tres formas, todas legítimas: lo cobras aparte, lo absorbes en cada pedido o lo estimas al mes. Descontarlo mal lo cuenta dos veces.
Lo que se pela, lo que se bota y lo que se quema. Si el rendimiento no está en la cuenta, todos tus costos salen baratos en silencio.
Lo que compras no es lo que usas: el aguacate rinde 70 %, el ajo 90 %. El costo por gramo sale de ahí, no del precio de la factura.
Y los rendimientos se pueden medir («compré 5 kg, quedaron 4,1») en vez de teclearlos de memoria. Un porcentaje tecleado es una opinión; uno pesado es un dato.
Al costo promedio ponderado móvil: cada entrada mueve el promedio y cada salida sale al promedio que regía en ese momento.
Lo vendido la semana pasada no se recalcula porque hoy subió el proveedor. Así la contabilidad sigue cuadrando con el banco.
Aquí la carta está en dólares, el cliente paga en bolívares y el proveedor cobra a otra tasa. Cobrar a una y pagar a la otra es perder la brecha en cada venta sin verla.
ADMOS congela la tasa con cada operación: lo que pasó en septiembre sigue valiendo lo de septiembre, aunque hoy el dólar esté en otro sitio.
Cada línea del costeo dice de dónde salió: si el rendimiento vino de la ficha, de una preparación o de una medición, y si el precio salió del inventario o de lo que tecleaste.
Un costo que no se puede defender delante de alguien que lo discuta no se usa, y un sistema que no se usa no sirve de nada.
Gratis, sin registro y sin guardar nada
En el teléfono y sin cuenta: los cálculos se hacen en tu equipo y no se guarda nada.
Pon tus costos fijos, tu ticket promedio y lo que te cuesta cada venta, y te dice cuántos clientes al mes y al día cubren todo. Lo que vendas por encima es ganancia.
Calcular mi punto de equilibrio
El BCV en dólares y en euros y el USDT, al día solos. Escribe la referencia, mira cuánto es en bolívares y manda el cobro con tus datos de pago móvil y tu QR. Se instala en el teléfono como una app.
Abrir las tasasTodavía en desarrollo
Los cimientos y el costeo están validados con los datos reales de una hamburguesería; el inventario, la caja y el menú digital están construidos y en prueba. No hay precio publicado todavía: lo estamos decidiendo, y preferimos no inventar una cifra.
Los otros sistemas
Cualquier rubro. Lo que debería haber en cada caja contra lo que hay, en bolívares y en divisas.
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