¿Cuánto te deja de verdad cada plato?
Restaurantes. El food cost con las mermas, el empaque, la comisión del delivery y el impuesto descontados.
Ver ADMOS RESTEn un box de ochenta alumnos la pregunta no se puede responder de memoria. Los pagos llegan por WhatsApp, alguien los anota donde puede, y la mensualidad que nadie cobró no deja hueco en ninguna parte: ese dinero simplemente nunca entró. ADMOS CLUB lo convierte en una lista que se mira en diez segundos.
Estas pantallas son el diseño del sistema, no capturas de uno en funcionamiento: ADMOS CLUB está especificado y en construcción. El box de las imágenes es inventado; el caso real es un box de CrossFit de unos 80 alumnos en Valencia, y es quien lo va a estrenar.
Arriba, los cuatro números que importan: cuántos activos, cuántos vencidos, cuántos pagos esperando y cuántos vencen esta semana. Abajo, la cola.
Y una alerta que no se negocia: referencia repetida. Dos alumnos no pueden subir la misma captura de Pago Móvil, que es un fraude real y común.
Pago Móvil, Zelle, Binance y efectivo. Cada una cae en un sitio, cada una se comprueba distinto, y a fin de mes hay que armar el rompecabezas a mano.
El sistema las guarda juntas desde el principio, cada pago con su método, su referencia y la tasa del día en que se hizo, no la de hoy.
Una captura de Pago Móvil lleva cédula, teléfono y datos bancarios de una persona. Por eso no se guardan en una carpeta pública: viven fuera de la raíz del sitio y los sirve un script que comprueba la sesión.
Un archivo en una carpeta pública queda expuesto por su dirección, aunque nadie publique el enlace.
Su peso, sus medidas y sus RM en el tiempo. No es contabilidad: es la razón por la que el alumno abre la aplicación por su cuenta.
Y un alumno que entra todos los meses es un alumno que ve cuándo le vence.
Lo que entró y salió por cada cuenta, y el presupuesto del mes contra lo real, concepto por concepto.
La barra roja es la única que hay que mirar.
Ochenta alumnos a 40 por mensualidad son 3.200 al mes. Con solo un 5 % de vencidos colándose, cuatro personas, se escapan 160 al mes.
Y quien no los cobró no se entera nunca, porque un cobro que no ocurrió no aparece en ningún lado. Ese es el dinero que paga el sistema, no un ahorro teórico de tiempo.
Mientras el sistema viva en un servidor que no es el del club, alguien más es custodio de los datos de sus alumnos. Eso se dice de frente, y la mudanza se diseña desde el primer día en vez de prometerse.
Configuración en un solo sitio y todo exportable con su historial. Un sistema del que no te puedes ir no es tuyo.
Gratis, sin registro y sin guardar nada
En el teléfono y sin cuenta: los cálculos se hacen en tu equipo y no se guarda nada.
El BCV en dólares y en euros y el USDT, al día solos. Escribe la referencia, mira cuánto es en bolívares y manda el cobro con tus datos de pago móvil y tu QR. Se instala en el teléfono como una app.
Abrir las tasasEn desarrollo
Está especificado y el primer club ya está esperando. El control de acceso en la puerta y un asistente por WhatsApp que confirme pagos leyendo el comprobante vienen después, pero el diseño ya los prevé. No hay precio publicado: lo estamos decidiendo, y preferimos no inventar una cifra.
Los otros sistemas
Restaurantes. El food cost con las mermas, el empaque, la comisión del delivery y el impuesto descontados.
Ver ADMOS REST
Cualquier rubro. Lo que debería haber en cada caja contra lo que hay, en bolívares y en divisas.
Ver ADMOS CAJA
Una persona. Tu dinero, el de tu negocio y el que le guardas a alguien, cada uno por su lado.
Ver ADMOS ONE¿Lo tuyo no es ninguno de estos? Lo construimos a la medida.